Dr. Miguel Aizpún Ponzán

Dra. Eva Fernández Vilariño

Dra. Patricia García Morrás

El impacto psicológico de la alopecia

La alopecia androgenética o calvicie común no es una enfermedad, pero si es cierto, como constatamos los dermatólogos en nuestras clínicas, crea en hombres y mujeres que la padecen
problemas psicológicos y emocionales.

La calvicie es uno de los principales problemas estéticos en hombres y mujeres, dado la importancia que tiene el cabello en la imagen de una persona. Muchos jóvenes, si se les inicia
la pérdida de cabello y tienen antecedentes de calvicie en sus padres o abuelos, no dudan que les va a pasar lo mismo. Ese temor a quedarse calvo le afecta a su vida personal y profesional.

Este problema también preocupa cada vez más a las mujeres, porque cada vez son más las que lo padecen.

¿La solución? Ponerse en manos de su dermatólogo. La visita al especialista es el inicio de la solución. Hoy día con un tratamiento adecuado, adaptado a cada paciente, el dermatólogo va a controlar esa alopecia androgenética. Se debe cuanto antes iniciar el tratamiento con su
dermatólogo, así se frenará y controlará su alopecia.

La alopecia androgenetica en el varón, generalmente conocida como calvicie común, es un trastorno relacionado con los andrógenos (hormonas masculinas), en cuyo desarrollo desempeñan un importante papel tanto los factores hormonales como los hereditarios. Los datos clínicos sugieren que la edad de presentación y la intensidad de la alopecia androgenética responden a tendencias heredadas. La calvicie común se caracteriza por el retroceso de la línea de nacimiento del pelo y/o la pérdida de cabello en la parte superior de la cabeza.

Hace 4.000 años en la civilización egipcia, la calvicie ya constituía un problema preocupante.

Como hemos dicho en la alopecia androgenética influyen los factores genéticos y factores hormonales, los andrógenos, la testosterona y más concretamente la DHT (Dihidrotestosterona).
Esta última es un derivado de la testosterona, responsable final de la caída del pelo en el hombre. La DHT contribuye a acortar la fase de crecimiento del cabello y la reduce de forma que los nuevos cabellos no alcanzan ni el tamaño ni el grosor de sus predecesores, haciéndose casi invisibles.

La alopecia androgenética es un problema común que afecta tanto a varones como a mujeres, y en ambos sexos la genética desempeña un papel en su desarrollo. En general, las mujeres tienden a
presentar una reducción difusa de la densidad del cabello en toda la parte superior del cuero cabelludo, mientras que los varones suelen presentar la calvicie de patrón masculino en la coronilla.

La alopecia provoca en los hombres "una pérdida de confianza en sí mismos, hace que se sientan menos atractivos y más viejos" y "dificulta las relaciones con el entorno social y familiar". Estas son algunas de las conclusiones del estudio sociológico realizado por el Instituto Gallup entre más de 1.500 hombres de Francia, Alemania, Italia, Gran Bretaña y España, para analizar los efectos psicológicos asociados a la alopecia masculina y el impacto que ésta tiene sobre el estado de ánimo, la autoestima y la relación de pareja de los hombres que la padecen. Otros estudios y trabajos aportan datos y conclusiones similares.

De los 300 españoles encuestados, el 35% confiesa que siente miedo ante la posibilidad de quedarse calvo; el 37% afirma que con la pérdida de cabello se sienten envejecidos y el 33,5% dice que está perdiendo una parte importante de su atractivo físico.

En la actualidad, y a pesar de todo lo señalado anteriormente, sólo el 7-10% de los españoles que tiene este problema sigue un tratamiento, aunque en la mayoría de los casos, se recurre a productos que ni han sido prescritos por un dermatólogo, ni han demostrado su eficacia científicamente.

Para la solución a la caída del pelo, el dermatólogo estudiará cada caso, realizando en primer lugar la historia clínica, desde cuando se cae el pelo, forma de la caída, etc. Estudiará los antecedentes personales y familiares. Realizará la exploración del cuero cabelludo, uñas, etc. Realizará las pruebas complementarias necesarias, análisis, tricograma, etc., y con todo realizará el diagnóstico del tipo de alopecia e instaurará el tratamiento adecuado. Hoy día, el dermatólogo cuenta con tratamientos suficientes para solucionar, controlar y prevenir los diferentes tipos de caída de pelo (alopecia).

 

Dr. Miguel Aizpún

 

Publicado en La Rioja el 23/06/2015

 
Cáncer de piel: Melanoma

El melanoma es el cáncer de piel que más nos preocupa a los dermatólogos en el momento actual.

Pero el melanoma, no es un hecho reciente. La primera noticia escrita de la enfermedad corresponde a Hipócrates y data de unos 5.000 años antes de J.C. En la literatura médica a partir del siglo XVII, encontramos numerosas aportaciones a este "fatal tumor negro". En 1838 se reconoce a la enfermedad con el nombre de melanoma, término introducido por Carswell y Culleu.

El melanoma es un cáncer que se origina a partir de los melanocitos cutáneos, es decir, de las células encargadas de producir el pigmento necesario para que la piel se broncee, pigmento que se conoce con el nombre de melanina.

El melanoma puede aparecer de forma espontánea o desarrollarse a partir de un nevus (lunar) que se ha modificado (60% de los melanomas). De ahí la gran importancia que los dermatólogos, damos al control de los lunares en las personas.

El lunar es una mancha pigmentada que aparece sobre la piel. En el adulto encontramos alrededor de 10 a 20 lunares. Sólo algunos estaban ya presentes en el nacimiento, la mayoría se desarrollan a lo largo de la vida.

Su número depende de factores hereditarios, de las exposiciones al sol y de ciertos factores que los favorecen, como por ejemplo, el embarazo.

En un nevus (lunar) hay que vigilar:

·
Aumento
de tamaño o de grosor.

·
Cambio
de textura.

·
Cambio
de color.

·
Aparición
de inflamación alrededor.

·
Que
se ulcere.

·
Que
sangre.

·
Que
produzca dolor, picor, etc.

Cualquier modificación de un lunar acudir al dermatólogo. Se aconseja una revisión al año salvo modificaciones que hay que acudir inmediatamente.

Ante una lesión pigmentada lo primero es establecer las diferencias entre un lunar y un melanoma. El dermatólogo es el más capacitado para hacerlo pero la "regla del ABCD" ayuda a recordar las características más importantes del melanoma:

A Asimetría. Una mitad es distinta de la otra (crecimiento asimétrico).

B Bordes irregulares. Bordes festoneados o mal delimitados.

C Color variado. Cambios de color en la misma lesión.

D Diámetro mayor de 6 mm. (goma de borrar de un lápiz).

El melanoma, si no se extirpa en sus fases iniciales, puede diseminarse y producir la muerte del paciente. Si se trata de forma precoz el porcentaje de curación es muy alto.

Es un tratamiento multidisciplinar donde colaboran los dermatólogos, cirujanos y oncólogos.

Existen varios factores de riesgo que aumentan la posibilidad de desarrollar un cáncer. La radiación solar ultravioleta es el factor más importante en el desarrollo del melanoma maligno. No nos cansaremos los dermatólogos de concienciar a la población la necesidad de tomar el sol con moderación y una fotoprotección adecuada.

También se ha podido estudiar la relación entre melanoma y camas solares y esto nos preocupa especialmente porque son muchos los jóvenes que utilizan las cabinas de rayos UVA para
mantener o potenciar el moreno.

Otros factores de riesgo incluyen: tener numerosos lunares, antecedentes familiares o personales de melanoma, características físicas como pelo rubio o pelirrojo, piel clara o pecas y ojos claros. En
general, las personas que cuando se exponen al sol se queman con mucha facilidad y se broncean, son personas con mayor riesgo. También las personas que han sufrido quemaduras en la infancia, o toman mucho el sol por su trabajo,ocio, o por hacer actividades frecuentes al aire libre, tienen mayor predisposición.

Es importante que la sociedad se conciencie en el autocuidado y vigilancia de la propia piel y de los cambios que en ella aparecen, y en ese caso acudir al dermatólogo.

Miguel Aizpún

Publicado en La Rioja 16 de Junio de 2015

 
Investigación en Dermatología

Quizá porque la piel constituye la parte superficial del cuerpo, este adjetivo haya impregnado el concepto que una parte de la opinión pública tiene respecto a la supuesta (y muy errónea) irrelevancia de las enfermedades que afectan a este órgano. Y tal percepción suele trasladarse también, en bastantes ocasiones, a la dermatología, como especialidad a la que corresponde el tratamiento de este tipo de afecciones.

Sin embargo, de vez en cuando, alguna noticia se encarga de subrayar lo equivocado de esta visión sobre la supuesta levedad de las enfermedades de la piel. La última se refiere al estudio liderado por el Instituto de Investigación del Cáncer de Londres (Reino Unido), que acaba de ser publicado por la revista especializada Journal of Clinical Oncology. Se trata de los ensayos sobre una terapia experimental , en los que han participado científicos de sesenta y cuatro centros de investigación de todo el mundo y que abre nuevas y prometedoras expectativas sobre el tratamiento del melanoma.

Si este estudio ha logrado una notable repercusión en los medios de comunicación social ha sido, tanto por la gravedad de esta afección de la piel, como por su elevada incidencia. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, cada año aparecen nada menos que 132.000 nuevos casos de melanoma en el mundo. Y este tumor, el más grave entre los cánceres de piel, muestra en España un dato muy revelador: el 90% de las mujeres y el 74% de los varones logran sobrevivir más de 5 años a la enfermedad.

Pero quizá el dato más significativo que avanza este importante estudio sea que la nueva estrategia de tratamiento pueda ser aplicable también a otros cánceres. Con ello, la dermatología se convierte en abanderado de la investigación contra uno de los principales azotes de la Humanidad. Detalle que viene a demostrar, muy gráficamente, la relevancia de la dermatología en el ámbito de la salud y de las especialidades médicas.

Publicado en página web de la Academia Española de Dermatología

Miguel Aizpún

 
La piel del espíritu

Resulta frecuente escuchar a los dermatólogos veteranos la confesión de que, a medida que, con los años de experiencia profesional, iban perfeccionando sus diagnósticos clínicos, paralelamente profundizaban también en el descubrimiento psicológico de sus pacientes. Y es que pocas especialidades médicas muestran unas imbricaciones psicológicas tan evidentes como la dermatología. Una disciplina que, además de atender la salud de la piel física, también procura aliviar la del espíritu.

La relación entre los trastornos psicológicos y mentales es, en algunos casos, tan estrecha que exige ampliar el tratamiento estrictamente clínico y atender las simas del alma. En este ámbito, el dermatólogo puede prestar una ayuda muy beneficiosa para el paciente. Primero, mostrándose cercano y comprensivo con quien necesita ser escuchado. Y segundo, y más importante,
aprovechar esta confianza para derivar al enfermo, cuando la gravedad del caso lo requiera, hacia otros especialistas capacitados para tratar este tipo de problemas.

Los dermatólogos debemos asumir un esfuerzo de adaptación a una sociedad cambiante que genera, día a día, nuevas agresiones y trastornos, tanto físicos como mentales. Si la explosión del
consumo introdujo multitud de nuevos elementos y productos que incentivan alergias y afecciones, la dureza de la crisis económica está provocando el despertar de patologías mentales que tienen su plasmación a nivel físico.

Los dermatólogos debemos ser conscientes de que numerosos trastornos en la piel constituyen la expresión psicosomática de otros tantos miedos, angustias y frustraciones, que deben ser tenidos en cuenta a la hora del tratamiento. Es necesario subrayar que la confianza entre médico y paciente ha de cuidarse siempre. Este es uno de los valores que urge defender y, desde luego, reparar allí donde el exceso de confianza en la tecnología haya hecho olvidar al ser humano que es todo enfermo.

Miguel Aizpún

 
La primavera de las alergias

A nivel popular, la primavera se identifica con el florecimiento de las alergias. Y es cierto que, en esta estación (por otra parte tan hermosa), los diminutos pólenes que están en el aire desencadenan una variada sintomatología alérgica (estornudos, secreción nasal, congestión, etc) que afecta a millones de personas. De modo que la considerada como la estación más bella y romántica representa, en la práctica, toda una gama de molestias para los alérgicos.

A pesar de la amplísima incidencia de los trastornos suministrados por la primavera, sólo una pequeña parte de los afectados acude al especialista. Y eso que, en realidad, el número de factores desencadenantes de alergias ha crecido y sigue aumentando espectacularmente, debido a la presencia de nuevos ingredientes y productos en un mercado cada vez más amplio y complejo.

Aunque la primavera se lleve la fama, los alérgicos sufren también los efectos de la polinización en verano y enotoño. El especialista puede ayudar decisivamente para que los afectados adopten las medidas eficaces que salvaguarden su calidad de vida frente a este tipo de agresiones.

Existe también un número apreciable de personas que están convencidos de sufrir alergias que sólo existen en su imaginación. Y también bastantes que sufren estas afecciones sin saberlo. En ambos casos se genera un sufrimiento inútil, que les hubiera ahorrado la consulta al alergólogo. Mediante pruebas sencillas, el especialista puede proporcionar un diagnóstico que determine los factores específicos desencadenantes de la alergia y el efectivo control de estos trastornos.

En la práctica, las alergias merman la calidad de vida de los afectados. Por fortuna, actualmente existe un amplio arsenal terapéutico que contribuye sustancialmente a que los alérgicos puedan
preservar su bienestar. Pero ese arsenal únicamente puede ser utilizado con eficacia por un especialista. Empezando desde la más tierna infancia y hasta la edad avanzada, siempre será muy útil el alergólogo de cabecera.

Miguel Aizpún

 
Curso de Residentes Lisboa 2015

El Dr. Aizpún participó el 12 y 13 de Febrero en el XVII Curso de Residentes de Dermatología Cosmética en Lisboa donde coordinó y moderó una mesa sobre Estrategias en Dermatología Estética y Cosmética.

 

DMP 2324

 

DMP 3047

 

 
Enfermedades raras y dermatología

La celebración el día 28 de Febrerodel Día Mundial de las Enfermedades Raras, me ha llevado a reflexionar sobreeste tema.

Lo nuevo de las enfermedades raras no es su existencia, sino la creciente y laudable concienciación sobre ellas. Aunque este tipo de patologías afecte a menos de cinco personas por cada diez mil habitantes, actualmente hay catalogadas más de 8.000. Y la cifra real, seguramente, será bastante superior.

Un solo enfermos en riesgo de muerte debiera ser acreedor de todos los esfuerzos asistenciales. Pero la realidad práctica es que el bajo índice de incidencia de cada una de estas patologías reduce notablemente los incentivos financieros para la investigación y comercialización de los tratamientos adecuados. De ahí que resulten muy convenientes las campañas que últimamente se vienen desarrollando para concienciar, tanto a las Administraciones públicas como a la empresa privada,
sobre una cuestión de profundo contenido social y sanitario.

Las manifestaciones en la piel de las enfermedades raras constituyen un campo apasionante, tanto en el ámbito de la investigación como de la terapéutica, para los dermatólogos. Las dificultades diagnósticas y de seguimiento sobre patologías de origen frecuentemente desconocido se unen a serias complicaciones que afectan a la calidad de vida de estos pacientes, así como de su entorno familiar. Las imbricaciones psicológicas y sociales de estas manifestaciones en la piel obligan a la
aplicación de tratamientos que superan el ámbito estrictamente clínico. Sin olvidar que, también debe profundizarse en esta vertiente, ya que la expresión en la piel puede ser el aviso de situaciones que comprometan seriamente la salud e, incluso, la vida misma.

Los afectados por enfermedades raras no entienden de porcentajes, aunque, en buena medida, sean víctimas de ellos. Todos y cada uno de los habitantes del planeta Tierra tenemos nuestra cuota de rarezas y no debemos ser marginados por ellas. También estos pacientes deben tener derecho a que su enfermedad sea investigada y tratada como cualquier otra patología en el mismo nivel de gravedad.

Es importante seguir avanzando en el conocimiento de las enfermedades para ir encontrando nuevos y efectivos tratamientos.

Como en la existencia humana nada está seguro (empezando por la propia vida), resulta lógica la obsesión del hombre por la seguridad. Ello implica el ancestral recelo ante lo desconocido reflejado, muy gráficamente, en el dicho popular que proclama que más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer.

Sin embargo, la Historia demuestra que ese miedo a lo desconocido ha constituido una de las principales barreras (tal vez la más importante) para el progreso de la Humanidad. En la práctica, la civilización no es sino la sucesión de esfuerzos acumulados para controlar los nuevos territorios (de la medicina, la economía, las relaciones sociales...) explorados por quienes asumieron los riesgos de adentrarse en ellos. Parece que lo verdaderamente temible no es lo desconocido, sino la forma inadecuada o irresponsable de abordarlo.

Los dermatólogos de hoy somos deudores de esas avanzadillas que se atrevieron a investigar patologías desconocidas. Y, como nuestros antecesores, nosotros también nos enfrentamos hoy al reto que suponen afecciones de la piel cuyo origen todavía desconocemos. Quizás ahora la investigación resulte más apasionante, dada la mejora de los medios y la creciente complejidad de los factores ambientales, farmacológicos, inmunológicos o genéticos que actúan en el ámbito dermatológico.

El año nuevo (otro desconocido) debe incentivar una apuesta por el riesgo que hoy representa esa investigación que propiciará avances en el mejor cuidado de la piel. Sabemos que se trata de una tarea difícil y no siempre premiada por el reconocimiento público, sobre todo en sus inicios,
frecuentemente duros. Pero enfrentarse, con responsabilidad y preparación adecuada, al reto de explorar lo desconocido, merece la pena.

 

Miguel Aizpún

Publicado en La Rioja el 24 de Febrero de 2015

 
Manchas Cutáneas

Con el verano ya lejos y dejado atrás nuestro bronceado, es el otoño y el invierno la época en la que nos preocupamos de los efectos negativos del sol en nuestra piel (manchas, arrugas, sequedad...).

En la piel podemos encontrar "manchas" de naturaleza y pronóstico muy diferente, cuyo tratamiento es muy importante individualizar. Lo primero y principal antes de cualquier tratamiento (dermatológico, cosmético o quirúrgico) es un diagnóstico preciso de la lesión o defecto cutáneo a tratar: cualquier lesión cutánea antes de tratarla hay que diagnosticarla.

El diagnóstico ha de ser realizado por su dermatólogo, muchas veces será un diagnóstico clínico basado en una correcta historia clínica, exploración física y técnicas complementarias como la dermatoscopia, pero en otras ocasiones puede ser necesaria la realización de una biopsia cutánea.

Las principales lesiones pigmentarias en la piel y motivo muy frecuente de consulta son:

LÉNTIGOS SOLARES.

El lentigo solar, también llamado lentigo senil o mancha de la edad, es una mancha plana, de color marrón, uniforme, que suelen medir de 0,5 a 1 cm., de contornos irregulares, aunque bien
definidos. Aparecen en en las zonas expuestas al sol (cara, escote, dorso de manos, antebrazos...).

QUERATOSIS SEBORREICA.

Se trata de un tumor completamente benigno, no contagioso, de la piel. De causa desconocida, se ha observado, no obstante, que puede haber un cierto carácter hereditario o predisposición genética. Lo más frecuente es que aparezcan a partir de los 40 años de edad, en cualquier zona de la piel.

NEVUS MELANOCÍTICOS (LUNARES).

Los nevus melanocíticos conocidos como "lunares" son tumores cutáneos benignos muy frecuentes, presentes en la mayoría de las personas. La autoexploración de los nevus ha demostrado ser una herramienta eficaz en el diagnóstico precoz del melanoma maligno. Debemos fijarnos en aquellos lunares con un aspecto irregular, en los que no estamos seguros de cuando han aparecido, o en los que han experimentado algún cambio reciente en su forma, color o tamaño y en aquellos que se hayan inflamado o presenten sangrado.

MELASMA O PAÑO.

Aparece como manchas irregulares en cara (frente, pómulos y labio superior), cuello y antebrazos. Estas manchas tienen una tonalidad marronácea en mayor o menor intensidad y pueden dar lugar a un efecto antiestético muy llamativo. Son lesiones benignas y su tratamiento se hace por razones estéticas.

LESIONES PRECANCEROSAS Y CANCEROSAS PIGMENTADAS :

Ø
QUERATOSIS ACTÍNICA es la forma de lesión precancerosa más frecuente en nuestro medio. Aparecen en personas con antecedente de exposición prolongada al sol y son más frecuentes en personas de piel clara. Son manchas de color parduzco, color de la piel normal o rosadas, superficie
rasposa al tacto como lija y habitualmente no mayores de 1 cm. Se localizan en zonas expuestas al sol como la cara, dorso de manos y cuero cabelludo en los pacientes con calvicie.

Ø
CARCINOMA BASOCELULAR es el cáncer de piel más frecuente. Representa el 75% del total de los
tumores malignos cutáneos. El principal factor de riesgo es la exposición crónica al sol, sobre todo en las personas de piel clara. La edad más frecuente de presentación es a partir de los 50 años aunque debido a la exposición solar a edades tempranas, están aumentando los casos en personas más jóvenes.

Ø
MELANOMA.
Se trata de un tumor maligno de la piel, que tiene su origen en los melanocitos (las células que dan color a la piel). Aparece normalmente sobre piel sana, pero hasta un tercio de los melanomas aparecen sobre un lunar previo.

¿CÓMO PODEMOS TRATAR ESTAS LESIONES?:

LÉNTIGOS SOLARES

La aparición de sistemas de láser específicos para lesiones pigmentadas como los láseres Q-switched y la luz pulsad intensa (IPL) nos permiten tratar este tipo de lesiones pigmentadas con resultados óptimos y apenas efectos secundarios.

El láser de manchas Q-switched es el procedimiento de elección para el tratamiento de los léntigos solares, de hecho es la indicación más frecuente y en la que se consiguen mejores resultados. Ha sido demostrado científicamente que se trata del mejor método para la eliminación de estas lesiones. Otra indicación frecuente de tratamiento con este láser es la eliminación de tatuajes
(decorativos, cosméticos, traumáticos....).

Aunque una única sesión es la mayoría de las veces suficiente en algún caso pueden ser necesarias dos sesiones para la completa desaparición de la lesión. Su eficacia es cercana al 100%.

Luz pulsada intensa: El fotorrejuvenecimiento con IPL atenúa las hiperpigmentaciones solares y mejora la luminosidad y el tono cutáneo. Las principales indicaciones para esta técnica son: manchas provocadas por el sol o por la edad, irregularidades en la pigmentación, capilares rotos o dilatados, cicatrices leves de acné, reducción de arrugas finas y el tamaño de los poros y por último mejorar la apariencia de la piel enrojecida o con rosácea.

El número de sesiones es variable, puede oscilar de 2-4 sesiones, que duran entre 15 y 20 minutos. Entre sesiones debe haber un intervalo de tres a cinco semanas.

·
QUERATOSIS SEBORREICA. No suele ser necesario el tratamiento, excepto por motivos estéticos o porque causen molestias importantes.El tratamiento de elección suele ser la crioterapia con nitrógeno líquido.

·
QUERATOSIS ACTÍNICAS. En su tratamiento se emplean diferentes técnicas, como crioterapia con nitrógeno líquido, curetaje y electrocoagulación, terapia fotodinámica o medicamentos tópicos (5-fluorouracilo tópico, imiquimod crema al 5% ó gel de diclofenaco al 3%).

·
NEVUS MELANOCÍTICOS: La mayoría de los nevus melanocíticos no precisan tratamiento. Un adecuado seguimiento es más que suficiente para estar tranquilos y convencidos de su benignidad. Pero ante cualquier duda o cambio brusco y sospechoso en un lunar debe procederse a su extirpación quirúrgica y posterior estudio histológico.

·
MELASMA: El tratamiento de estas manchas es complejo y a menudo se requieren tratamientos combinados. La primera medida y clave para el éxito terapéutico será la fotoprotección solar. En segundo lugar tenemos las cremas despigmentantes. El tercer pilar de tratamiento es la realización en consulta de peelings químicos superficiales que estimulen la renovación de la piel sin estimular la síntesis de melanina.

·
MELANOMA.
El tratamiento del melanoma es quirúrgico siempre. Cuanto más precoz sea la extirpación, mejor será el pronóstico, de ahí la importancia del diagnóstico precoz.

·
CARCINOMA BASOCELULAR (CBC): La cirugía es considerada el tratamiento de elección de los CBC Otras opciones terapéuticas para el carcinoma basocelular son la terapia fotodinámica, la criocirugía con nitrógeno líquido, curetaje y electrocoagulación, imiquimod tópico o la radioterapia.

En definitiva, el tratamiento de las lesiones pigmentarias cutáneas requiere siempre un diagnóstico preciso previo al tratamiento de las mismas. Su dermatólogo le indicará siempre en función de la lesión o defecto a tratar, la necesidad o no de realizar tratamiento, el procedimiento más efectivo dentro de las distintas opciones terapéuticas así como los posibles efectos adversos de tales
procedimientos, sobre todo en el caso de los tratamientos cosméticos.

En cualquier caso lo principal siempre es la prevención, y no olvidemos que la mayoría de la radiación solar que recibe nuestra piel lo hace fuera del verano. Por tanto insistir en una adecuada protección solar durante todo el año.

 

Dra. Patricia García Morrás.

Publicado en La Rioja, el 10 de Febrero de 2015.

 
La Incómoda Rosácea

Aunque se trata de una enfermedad benigna, la rosácea ha alcanzado una popularidad muy superior a la de otras afecciones graves. En esta circunstancia ha influido, tanto la importancia que la sociedad actual concede a la imagen física, como el hecho de que personajesmuy conocidos (Al Capone, Rembrandt, San Juan de la Cruz o el Príncipe Carlos,eterno heredero de la corona británica) hayan sufrido o sufran esta enfermedad.

Los pacientesque padecen rosácea suelen ser personas de 30 a 50 años, de piel y cabellos claros. Se damás en mujeres que en hombres, pero suelen ser más severa en los varones. La rosácea evoluciona por brotes y suele ser de evolución progresiva, por ello esimportante un diagnostico precoz. Aproximadamente una personas de cada 20 padecerosácea, de más leve a más severa.

Los primeros síntomas consisten en unas pequeñas dilataciones de las venas de la cara que apenas se observan a simple vista, lo único que podemos ver es el enrojecimiento de las mejillas. El paciente notará como los cambios de temperatura, el consumo de bebidas muy calientes o muy frías, el consumo de comidas picantes o el estrés le hacen "ponerse rojo" de una manera exagerada o sofocarse como diríamos vulgarmente. Esta enfermedad continúa evolucionando a otro estado, donde ya son visibles unas lesiones llamadas pústulas y pápulas que recuerdan al acné de los adolescentes. Finalmente si la enfermedad continúa, pasaría a una alteración de la nariz que se conoce con el nombre de Rinofima.

La rosácea se localiza en la cara, sobre todo en las mejillas, nariz, mentón y zona frontal. A veces puede haber afectación ocular y como he dicho también una complicación que es la Rinofima.

Se considera una patología multifactorial, en el que los diversos elementos implicados podrían tener una importancia muy variable de unos casos a otros. Entre todos los factores causales que intervienen podríamos considerar: factores genéticos, vasculares, psicológicos, físicos, inmunológicos, etc.

El tratamiento de la rosácea, debe ser realizado por el dermatólogo que evaluará cada caso, según el tipo de rosácea y aconsejará el tratamiento oral con antibióticos o en caso necesario, si es una forma severa con Isotretinoina, y el tratamiento tópico con Metronidazol, etc; así como las medidas higiénico-dietéticas adecuadas con arreglo a la dieta (evitar líquidos muy calientes, comidas muy condimentadas o picantes, alcohol, etc,), al clima (evitar los cambios bruscos de temperatura, el sol, se deben usar fotoprotectores altos oil free), el uso de cosméticos (limpieza con un "pan" dermatológico, hidratantes sin grasa, etc), y por supuesto procurar evitar el estrés.

RECOMENDACIONES:

·Evitar el alcohol, y las comidas muy picantes y calientes.

-Evitar las comidas copiosas. Masticar despacio.

-Evitar los cambios bruscos de temperatura.

-Evitar los estados de estrés.

-Limpiar rostro mañana y noche con productos suaves, de tipo syndet, que le recomendará su dermatólogo.

-Aclarar con abundante agua y secar con toalla con suavidad.

-Evitar manipulaciones agresivas (esponjas, cepillos, etc)

-Hidratar con productos oil-free (emulsiones, geles), recomendados por su dermatólogo.

-Fotoprotectores elevados, como por ejemplo 50+.

-El maquillaje será el más apropiado para su tipo de piel.

-No usar cosméticos con alcohol, perfume o mentol.

 

Publicado en La Rioja, 20 de Enero de 2015

 
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