Dr. Miguel Aizpún Ponzán

Dra. Eva Fernández Vilariño

Dra. Patricia García Morrás

¿Es bueno tomar el sol?

Hay una opinión, bastante generalizada, que establece una especie de enemistad radical entre el sol y los dermatólogos. Esta impresión ha alejado de las consultas a personas que identifican el moreno con la belleza y , por ello, pretenden estar morenas todo el año.

Los dermatólogos, por supuesto, no somos enemigos del sol. Nadie, con una mínima base científica, podría serlo. El sol tiene numerosos efectos positivos sobre la salud (favorece la síntesis de la vitamina D, su carácter antidepresivo levanta el ánimo...) y es una fuente de vida a la que algunos pueblos han llegado a divinizar

Pero el enorme poder que el sol tiene para favorecer la salud, también lo tiene para dañarla .Lo importante es saber utilizarlo adecuadamente y ahí los dermatólogos jugamos un papel fundamental, como especialistas en el tratamiento de la piel.

Nadie discutiría que el cuchillo es una herramienta útil. Pero en manos de un asesino puede arrebatar la vida. No se dejan las herramientas en manos de un niño; son los adultos con experiencia quienes les enseñan a manejarlas bien. Esa es la tarea del especialista.

Siguiendo los consejos del dermatólogo, pueden aprovecharse todos los beneficios de la exposición y eliminar los efectos dañinos sobre la piel. Porque, si ignorar los beneficios aportados por el sol resultaría inapropiado, igualmente lo es el obviar los graves perjuicios que una exposición solar inadecuada puede ocasionar a la salud. Los rayos ultravioletas provocan un daño acumulativo sobre el ADN de las células de la piel, lo que conlleva numerosos riesgos y problemas, desde el envejecimiento de la piel, con la formación de arrugas, hasta la aparición de lesiones precancerosas y cáncer de piel.

Al sol hay que tratarlo adecuadamente . Su condición de astro rey exige el correspondiente protocolo. Si, para visitar a una persona importante, nos vestimos correctamente, también la exposición solar lo requiere. En este caso, el traje de protocolo son los fotoprotectores, que deben complementarse con ropa adecuada, gorra y gafas de sol.

La investigación ha desarrollado fotoprotectores a la medida de cada piel y la industria se ha encargado de fabricarlos. Los dermatólogos , profesionales específicamente cualificados para el tratamiento de la piel, actúan como mediadores imprescindibles. Sus consejos resultarán decisivos para gestionar sabiamente el capital solar individual a lo largo de la vida.

Si nuestra exposición al sol es la adecuada, la piel lo agradecerá. Si no lo es, recibirá el castigo en forma de quemaduras o lesiones, que pueden resultar graves, incluso mortales. El dermatólogo establecerá el punto de equilibrio necesario, el más beneficioso para la piel. Un ámbito de salud y bienestar distante, tanto de la tanorexia, el deseo incontrolable, que no repara en perjuicios con tal de estar moreno, como de la tanofobia, esa irracional enemistad con el sol.

Miguel Aizpún
Publicado el 21 de Mayo de 2012 en la Web del Grupo de Dermatología Estética de la AEDV

 
Cómo cuidarse la piel en la Juventud

Si importante es el cuidado de la piel en el niño igual o más importante es en el joven.

Lo que marca el paso de la infancia a la juventud es el inicio de la secreción puberal de hormonas, ya que la piel está influida de forma muy directa por ellas. Actúan sobre la epidermis, tanto en los queratinocitos como en las células pigmentarias, dermis y sobre todo en los anejos, especialmente folículo pilosebáceo y glándula sudorípara apócrifa.

Las principales hormonas que actúan sobre la piel, son los esteroides (andrógenos, estrógenos y glucocorticoides) que proceden de la glándula suprarrenal y a partir de la pubertad en mayor parte de las gónadas, ovarios en la mujer y testículos en el varón. Su acción va a ser la principal responsable del cambio desde la piel seca, en general, del niño, a la habitualmente grasa del joven, dependiendo lógicamente de la zona. Tanto en las chicas como en los chicos, al existir un importante aumento de la secreción sebácea, suelen presentar una piel brillante y de aspecto untuoso.

Otro dato característico de la piel joven del rostro, es la tendencia a la obstrucción del folículo piloso por la propensión, a desarrollar cierta hiperqueratosis a nivel del istmo folicular.

La elevada secreción sebácea y la tendencia a la obstrucción del folículo piloso, son el terreno idóneo para el desarrollo del acné. A este tipo de piel predispuesta se suman otros factores infecciosos e inflamatorios.

Es importante en el cuidado de la piel del joven el que el 73% de ellos padecen acné en mayor o menor grado, entre los 12 y 19 años.

Este exceso de secreción sebácea hace que el cuero cabelludo del joven presente un aspecto brillante, un pelo graso y con tendencia al apelmazamiento.

El cuidado de la piel joven se va a basar en: una buena higiene, incidiendo en la piel de la cara con geles limpiadores para piel grasa y una correcta hidratación siempre con productos oil free. Todos los cosméticos en general que usen en esta edad para la cara, deben ser libres de grasa y no comedogénicos.

Si el joven presenta acné se le debe aconsejar que desde los inicios de esta patología cutánea consulte con su dermatólogo para tratamiento y control de la misma. Se le aconsejará que no se manipule las lesiones ya que favorecerá el desarrollo del acné y la formación de cicatrices. Seguiremos potenciando en esta edad el placer por el deporte y el contacto con la naturaleza. Les debemos enseñar también cuidar su dieta y a un uso muy moderado del alcohol así como un no al tabaco. Continuaremos con la educación solar para que hagan un buen uso del sol.

En esta edad en la que no se es muy proclive a la aplicación de fotoprotectores, insistiremos en la fotoprotección con gafas de sol, uso de gorra y camisetas, pero sin olvidar el fotoprotector.

No es fácil ser constante en el cuidado de la piel, y más si se es joven. Pero lo cierto es, que cada vez más, la juventud está más concienciada de que para una buena estética hay que ser constante en el cuidado de su piel.

La higiene diaria ideal es la ducha. Para que el lavado sea adecuado y no provoque daño en la piel hay que ajustar los productos de higiene a la actividad y tolerancia de cada piel.

Es preferible la aplicación del producto directamente con la mano, sobre la piel previamente humedecida, siempre que la consistencia del limpiador lo permita, y en las zonas imprescindibles como son cara, axilas, genitales, manos y pies, no siendo necesario enjabonarse todo el cuerpo todos los días.

El agua no debe estar a una temperatura muy elevada, ya que provoca sequedad cutánea y enrojecimiento, y debe utilizarse su utilización durante un periodo de tiempo prolongado.

La diferencia entre la higiene facial y la del resto del cuerpo en los jóvenes es que, además de eliminar suciedad, intenta controlar el exceso de grasa que es habitual en esta edad. Se aconseja lavarse la cara dos veces al día con jabones, espumas, geles, o cremas espumantes, con abundante agua tibia y aclarando en profundidad. Los productos de limpieza para jóvenes suelen añadir sustancias con propiedades antiseborreicas, matificantes, algún antiséptico y exfoliantes. Un complemento a la higiene facial es la utilización de desincrustantes o scrub.

Consejos de lavado y secado del pelo:

1.- Es recomendable lavarse el pelo dos o tres veces a la semana, pero dado que los jóvenes suelen presentar problemas de exceso de grasa, y gracias a la utilización de los champús de uso frecuente, el lavado puede ser tan a menudo como se precise para tener el pelo limpio.

2.- El producto de limpieza se aplica sobre el pelo mojado con un masaje suave, distribuyéndose por toda la superficie capilar. En caso de utilizar champús de tratamiento antiseborreico, antidescamativo, etc., es conveniente dejar actuar unos minutos.

3.- El aclarado es muy importante para eliminar todos los restos de champú. En personas con gran cantidad de cabello que aplican mucho champú y aclaran poco el pelo, se puede producir un enmarañamiento intenso llamado "nido de pájaro". Es muy difícil de desenredar y suele precisar el corte del cabello para eliminarlo.

4.- La utilización de acondicionador facilita el desenredado del cabello y le confiere un aspecto más brillante, facilita el peinado y elimina la electricidad estática.

5.- El cabello mojado es muy sensible a las fracturas, por lo que antes de desenredarlo es preciso secarlo con una toalla.

6.- El pelo debe secarse intentando evitar altas temperaturas que pueden alterar su estructura. Precisa de una distancia mínima de unos 20 cm. entre éste y el secador. La aplicación de calor seco en una zona determinada del pelo, puede provocar una anomalía adquirida del mismo llamada "cabello en burbuja".

Dr. Miguel Aizpún

Publicado en "La Rioja" el Martes 15 de Mayo de 2012

 
¿Todos tenemos el mismo tipo de pelo?

No. El tipo de pelo depende de cada individuo, varía con la edad y está sujeto a modificaciones en función de los cambios hormonales que se produzcan en el organismo. El pelo sufrirá a lo largo de la vida según nuestra alimentación, según cómo lo cuidemos, según nuestro estado de salud (una anemia, una infección le va a afectar), etc.

Incluso el ritmo de crecimiento es diferente en el hombre y en la mujer. Se calcula que en 10 días, el pelo del hombre crece 3,7 mm, mientras que en la mujer crece 3,4mm.

También hay diferencias según las distintas razas.

El diámetro del pelo también varía a lo largo de la vida. En la infancia el pelo es fino, en la pubertad se engrosa y en la edad adulta va disminuyendo poco a poco su diámetro (miniaturización).

 
¿Es bueno o malo lavarse a menudo el pelo, qué chamú nos recomendaría?

No es malo lavarse el pelo, incluso todos los días. El pelo debe mantenerse higiénicamente limpio y en buenas condiciones.

Un buen champú debe estar hecho para "limpiar" una zona pilosa, debe ser de fácil manejo, no debe irritar el cuero cabelludo, no debe ser ni secante ni engrasante en exceso, debe permitir un fácil peinado y debe tener unas propiedades cosméticas agradables. La industria farmaceútica hace muy buenos champús.

Un champú debe limpiar sin dañar la estructura del cabello. A muchas personas, sobre todo hombres, de pelo corto, se recomienda el lavado diario, con un champú suave. Es muy importante, un buen aclarado para el retirado completo del champú. En algunas personas, de pelo largo, si no se aclaran bien, se puede dar el fenómeno de "pelo en nido de pájaro". Se produce un apelotonamiento de cabellos con restos de cosméticos, etc., difíciles de peinar que hacen "muy feo" estéticamente.

 
Cómo cuidar la piel del niño sano

Para tener una piel sana, debemos empezar por cuidar la piel desde niños y sobre todo en la tercera infancia, desde los 6 años hasta la pubertad, porque en esta franja de la niñez, ya deberemos incidir, en una serie de normas de comportamiento, que serán fundamentales para el cuidado de la piel en el futuro.

En los bebes es importante que los champús y jabones líquidos posean bajo poder deslipizante, detergente y que no sean irritantes.

La hidratación será importante porque la piel seca es muy frecuente en los niños.

Esta sequedad, se ve favorecida por factores externos, como la sequedad ambiental o el abuso de baños con agua caliente. Mención aparte son los niños atópicos, donde un rasgo fundamental de su tipo de piel es la sequedad, la inflamación y la tendencia al prurito y que merecerán unos cuidados especiales.

La hidratación de la piel del niño se debe realizar con cremas emolientes y preparados humectantes, que suelen llevar en su composición extractos vegetales que además de hidratar, tienen un efecto antiinflamatorio, epitelizante y antienrojecimiento.

Usaremos emulsiones estériles sin conservantes, colorantes, perfumes y alcohol. No aplicar nunca preparados con concentraciones altas de agentes hidratantes diseñados para adultos.

En el cuidado de la piel del niño además de una correcta higiene y una adecuada hidratación será primordial una buena fotoprotección, por el importante factor de riesgo que un abuso del sol en la infancia juega en el envejecimiento de la piel en la edad adulta.

Además de episodios de quemaduras solares en la infancia, son también factor de riesgo para el desarrollo de melanoma en la vida adulta. Se ha demostrado también que hay una asociación entre el número de nevus y la exposición solar en la infancia.

En el niño es el tiempo de crear una cultura del sol saludable a través de una educación solar, en la familia, en el colegio, etc.

Los niños menores de 6 meses no deben exponerse al sol. A partir de los 3 años, no se les deberá exponer en las horas de máxima incidencia solar. Siempre con gafas de sol, gorra y camiseta de hilo o algodón, así como la aplicación correcta de fotoprotectores para niños. No olvidar la hidratación post-solar.

Es importante no solamente el cuidado de la piel, sino también del pelo y de las uñas.

No debe olvidar que los comportamientos adquiridos en la infancia tienden a perdurar a lo largo de la vida.

Además de la piel debemos cuidar el pelo y las uñas del niño. En el neonato y en el lactante el cuero cabelludo no precisa de un cuidado especial ya que se produce una muda del pelo que se llama "efluvio felógeno del recién nacido". Con ella se renueva el pelo completamente antes de instaurarse la muda en mosaico, típica del ser humano, que suele ocurrir en el primer año de vida.

Las uñas desde el principio de la vida las mantendremos cortas y limpias, sobre todo en el recién nacido, así evitaremos autoarañazos y contaminaciones o sobreinfecciones.

En cuanto a los cuidados en el final de la primera infancia, el lavado se realizará con un champú suave, que se aclarará procurando que no quede ningún resto. El secado será con una toalla suave, sin utilizar secador, ya que podemos producir quemaduras involuntarias. Evitaremos la aplicación de sustancias alcohólicas y perfumes, colonias, etc., sobre el pelo.

Las uñas procuraremos, como hemos dicho, que estén limpias y cortas.

En la segunda y tercera infancia en el lavado del pelo seguiremos usando un champú suave. Se le explicará al niño que debe aclararlo cuidadosamente; de esa manera estaremos evitando dermatitis irritativas y alteraciones sobre el brillo y aspecto del pelo.

El secado se puede realizar con una toalla suave y al aire, o con secador a temperatura media o baja. Se debe evitar una intensa tracción durante el secado, el moldeado y en el peinado o recogida del pelo, ya que la tracción crónica o muy repetida puede dañar o alterar la perfusión o el estado de la piel del cuero cabelludo, y secundariamente del pelo. El corte de pelo será según las necesidades.

Mantendremos el buen corte de las uñas y la limpieza para evitar parasitaciones intestinales o infecciones cutáneas periungueales y óseas por contigüidad.

Dr. Miguel Aizpún

Publicado en "La Rioja" el Martes, 1 de Mayo de 2012

 
Preguntas más frecuentes sobre el cabello

¿La caspa produce caída de pelo?

En general no. Si hay un exceso de caspa conviene consultar al dermatólogo, porque puede ser un síntoma de una enfermedad dermatológica, por ejemplo, una dermatitis seborreica o un psoriasis.

La caspa es un problema también importante desde el punto de vista estético. Ya que se deposita en los hombros y es muy visible en los trajes, chaquetas, etc, de color oscuro. La caspa se suele acompañar de picor, a veces muy intenso y molesto.

Existen dos tipos de caspa o pitiriasis, la seca, que no suele acompañarse de otros síntomas, y sólo tiene la importancia estética; y la pitiriasis o caspa grasa que es la pitiriasis seborreica que suele acompañarse de picor y enrojecimiento de la piel del cuero cabelludo y forma parte de un cuadro dermatológico que es la dermatitis seborreica.

La caspa es un proceso de renovación de la piel. Esta renovación y eliminación de las células muertas es fisiológico, pero se puede ver aumentado por factores hormonales, por eso suele ser más intenso en varones jóvenes. La caspa también se puede aumentar por factores ambientales como el frío o la baja humedad, y a veces, la caspa se puede "sobreinfectar" por factores fúngicos como el p.ovale o m.furfur.

¿Influye la alimentación en el pelo?

Mucho. El pelo está formado por una proteína, que es la queratina, oligoelementos, lípidos, pigmento y agua. La cantidad de oligoelementos dependerá no sólo de factores genéticos sino de la dieta (alimentación), e incluso de cómo nos cuidemos el pelo. Si no nos alimentamos equilibradamente, o por ejemplo hacemos una dieta de adelgazamiento sin control médico, ya que no vamos a ingerir todas las vitaminas, etc., necesarias, y el cuerpo va a coger esos oligoelementos de nuestro cabello, ya que no tiene una función vital en nuestro cuerpo.

¿Influyen los tintes en la caída del pelo? ¿Y otras técnicas como por ejemplo las permanentes?

Yo diferenciaría los tintes y otras técnicas que se usan en peluquería para embellecer estéticamente el cabello.

En general los tintes no van a provocar calvicie. Como en todo conviene no abusar y usar tintes suaves, bien aconsejados por un profesional. Si que en algunas personas pueden ocasionar algún cuadro alérgico (dermatitis alérgica de contacto) por la parafenilendiamina o cuadros irritativos (dermatitis irritativa de contacto) normalmente por una concentración mayor de tinte o una exposición demasiado prolongada. Otras complicaciones, si se hace buen uso de los tintes no tienen porque ocurrir.

Otro tema son las permanentes, marcados, etc. Si la técnica es correcta, que es lo habitual, no tiene por que dañarse el pelo.

La queratina que es la proteína fundamental del pelo, tiene unos puentes de disulfuro y unos puentes de hidrógenos (es una estructura compleja). Si se usan mal estas técnicas se pueden romper los puentes de disulfuro y entonces si se daña el pelo. Si sólo se rompen los puentes de hidrógeno el daño es mínimo. Insisto, no hay que abusar de tintes, permanentes, secadores, etc., y siempre confiar en un buen profesional.

 
Una mejora natural

Valorar lo que uno tiene y contentarse con ello es una de las claves de la felicidad. Esta receta no vale únicamente para los bienes económicos. También es muy importante aplicarlo a lo dispensado a cada cual por la naturaleza. Aceptar las propias limitaciones, asimilar el impacto del paso del tiempo, aprovechar cada fase de la vida es fundamental para sentirse a gusto y, consiguientemente, para disfrutar de la propia existencia.

Sin embargo, la gozosa aceptación de lo propio no es incompatible, ni mucho menos, con el deseo de mejora. Ese deseo, basado en el realismo, es el que dota a la vida de un sentido gratificante. Y es el que los dermatólogos debemos tener en cuenta y aplicar razonadamente.

Cada etapa de la vida tiene su propia belleza y los especialistas podemos y debemos aprovechar los medios a nuestro alcance para realzarla. Ese ajuste a las características personales y a la edad de nuestros pacientes es el que dignificará nuestro trabajo. La mejora de una parte determinada del cuerpo debe guardar la adecuada sintonía con el conjunto. No debemos olvidar que la belleza reside en la armonía.

Hay pacientes que se empeñan en que los dermatólogos utilicemos nuestros medios para transformarlos en personas diferentes. Sucumbir a esta alocada pretensión deriva en resultados desastrosos. Un adulto que habla como un niño resulta, cuando menos, ridículo. Como lo son unos labios restallantes en unos rostro lleno de arrugas. Ambas partes pueden y deben ser mejoradas, pero teniendo en cuenta la edad de su dueño. Y esa persona será hermosa en la medida en que mejore naturalmente, en sintonía con lo que la naturaleza le concede.

Frente a los desaprensivos vendedores de tratamientos milagro, los dermatólogos ofrecemos la auténtica belleza basada en la armonía del conjunto. Si mejoramos unos labios, lo hacemos en el contexto de un atractivo propio de la edad y de las características del paciente. Un rostro humano no puede ser un escaparate en el que se exhiban ojos, nariz y labios rodeados por zonas de sombra . Los jóvenes deben actuar como jóvenes y los adultos como tales. No conviene trasplantar una flor delicada al ardiente desierto. Las distorsiones deben ser evitadas, porque siempre se acaban pagando.

Los dermatólogos estamos preparados para aliviar , desde el punto de vista estético, el deterioro producido por la edad. Pero, por fortuna para nuestros pacientes, no podemos transformar el cuerpo de una persona de 60 años en el de una de 15. Nuestra formación no incluye la creación de monstruos. En cambio, logramos que las personas exploten al máximo los recursos de una belleza natural, esto es, ajustada a cada etapa de la vida y a las características propias del paciente.

Miguel Aizpún

 
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