Dr. Miguel Aizpún Ponzán

Dra. Eva Fernández Vilariño

Dra. Patricia García Morrás

Una buena protección frente al sol

Seguramente, la protección frente al sol aportada por la ropa sea una de las que menos se tienen en cuenta a nivel práctico. Y, sin embargo, se trata de un medio seguro, sencillo y poco costoso. Una vestimenta adecuada constituye una barrera eficaz contra los rayos ultravioleta B y también contra los rayos ultravioleta A y las radiaciones visibles.

                    Esto no quiere decir que los fotoprotectores (siempre recomendados por el dermatólogo para potenciar su eficacia, adecuándolos a cada tipo de piel) no jueguen un papel muy importante. Pero a menudo se olvida que deben aprovecharse todos los medios para aprovechar los efectos beneficiosos del sol y evitar sus impactos negativos.

                    Así como los fotoprotectores son cada vez más eficaces, la tecnología ha dotado también a los tejidos de propiedades protectoras que resultaban inimaginables. Hoy no existen disculpas para descuidarse en la protección frente al sol y evitar una amplia gama de efectos adversos, que van desde la simples quemaduras al cáncer de piel. Afortunadamente, tenemos a nuestra disposición equipamientos de los que podemos echar mano con facilidad, ya que resultan asequibles y eficaces. Lo más seguro y conveniente es pedir consejo al dermatólogo, que es el especialista que puede informar adecuadamente sobre los nuevos avances y orientar sobre su utilización.

                    Se han realizado muchos estudios para comprobar cual es la ropa más adecuada dependiendo de su porosidad, espesor, color, etc, la prenda con mayor índice de protección es la prenda vaquera y por el contrario algunas camisetas que usamos en verano protegen menos que una crema antisolar factor 15, y si están húmedas o mojadas, aún menos.

                    La ropa puede absorber o bloquear gran parte de la radiación cuando nos exponemos al sol.

                    Al elegir la ropa que vamos a usar cuando hacemos deporte, vamos a la piscina o a la playa, y queremos que nos proteja del sol debemos tener en cuenta:

  • El color. Los colores oscuros como el rojo o el negro, absorben más RUV que el blanco o los colores pastel, bloqueando el paso de los RUV antes de que alcancen la piel. Entre más oscuro sea el color, mayor será la protección contra los RUV.

  • El entramado del tejido. Las telas o tejidos de punto apretado bloquean más RUV que las telas con un tejido más amplio o suelto como el encaje.

  • Tipo de fibra. Las fibras sintéticas o semisintéticas (como el poliéster o el rayón) ofrecen la mayor protección solar. Por el contrario, el algodón blanqueado o el crepe ofrecen una menor protección. Las telas brillantes como el satín reflejan más RUV que las telas mate como el lino.

  • Grosor y densidad. Los materiales delgados y livianos, incluyendo algunas sedas y algodones decolorados, dejan pasar más RUV que los tejidos más pesados y densos como el corduroy o pana.

  • Factor de Protección Ultravioleta (FPU). La etiqueta de FPU le ayudará a identificar las prendas con factor de protección solar, el número en la etiqueta indica la fracción de RUV que puede ser bloqueados por el tejido.

                        Como recomendaciones muy elementales, hay que subrayar que una sencilla camiseta de algodón (y más si el tejido es tupido y de color oscuro) constituye un protector fácil y cómodo. También los sombreros de ala ancha son un medio tradicional para proteger la cara, nuca y cuello. Y el uso de las gafas de sol resulta obligatorio para preservar al cristalino de los efectos deletéreos de la radiación ultravioleta.

                        La ropa constituye una buena protección solar y cada vez el mensaje de “use ropa adecuada” para el deporte en verano o en la piscina o en la playa, será más protagonista en las campañas de protección solar del siglo XXI.

                        Hoy tenemos la oportunidad de beneficiarnos de la experiencia frente al sol de quienes nos precedieron y de los avances tecnológicos que la han mejorado y marcan el futuro. Y lo inteligente es acudir a un especialista capaz de aprovechar al máximo la mezcla de tradición e innovaciones; en este caso, el dermatólogo.

Miguel Aizpún

Publicado en La Rioja el 15 de Agosto de 2017