Dr. Miguel Aizpún Ponzán

Dra. Eva Fernández Vilariño

Dra. Patricia García Morrás

Cómo no enfermar en los viajes

Más del 35% de las personas que inician su viaje al extranjero no consulta con su médico ni adoptan las medidas oportunas de vacunación, alimentación, etc., por lo que les voy a dar varios consejos.

Cuidado con los alimentos, sobre todo en determinadas zonas sin garantías sanitarias. Se aconseja extremar las medidas higiénicas. No hay que olvidar que los alimentos deben ser cocinados, pelados o no tomados. Cuidado con las verduras, frutas, comidas crudas o poco cocinadas.

El agua es vehículo en la transmisión de muchas enfermedades infecciosas, extremar las precauciones con las bebidas sin embotellar, que contengan cubitos de hielo, helados, etc. Beber siempre agua embotellada.

Cuidado con las picaduras de insectos. Chinches, pulgas, piojos, moscas, mosquitos y garrapatas pueden ser transmisores de enfermedades infecciosas. Para evitarlas, vestir ropa cómoda protegiendo los pies y brazos y evitar los colores oscuros donde hay mosca tse-tse. Impregnar las partes expuestas del cuerpo con repelente. En las zonas donde hay mosquitos hay que impregnarse de repelente durante todo el día.

Cuidado con el sol. En contacto con el sol se debe llevar la cabeza cubierta, usar camiseta y gafas de sol. Además, si la piel se expone directamente al sol debe usarse un fotoprotector adecuado para su piel y aplicarlo generosamente media hora antes de la exposición solar, aplicación que debe ser renovada periódicamente, según el tipo de fotoprotector.

Cuidado con los niños, ancianos y enfermos. Las precauciones con el sol y el calor deben extremarse en los niños, ancianos y personas debilitadas por sufrir alguna patología crónica o grave.

Después del sol, los dermatólogos recomiendan darse una buena ducha después de la exposición solar y posteriormente hidratar la piel.

Evite las quemaduras solares. Estas se producen con más facilidad entre las 12 y las 16 horas de la tarde, cuando la sombra de nuestro cuerpo es pequeña y en los días nublados.

Llevar siempre los medicamentos en el bolso de mano. Toda la medicación que vaya a usarse durante el viaje y en el destino se debe llevar a mano. Los niños, las embarazadas, las personas de edad avanzada y quienes tienen una patología previa o una enfermedad crónica son grupos de riesgo y deben extremar las precauciones. Los alérgicos a medicamentos deben llevar un documento que informe de la alergia que padecen. Se aconseja llevar medicación para 2 ó 3 días más de la duración prevista del viaje, por si surgiera cualquier problema.

Los pacientes con enfermedades crónicas, diabetes, enfermedades respiratorias, cardiovasculares, etc., deben llevar un informe de su médico o especialista. Según el país o países a visitar es conveniente llevar una copia en inglés.

Se aconseja consultar con su médico si se padece alguna enfermedad, la conveniencia o no de efectuar el viaje.

Si va a viajar al extranjero no se olvide de ponerse las vacunas correspondientes y hacer la profilaxis de las enfermedades endémicas del país que vaya a visitar. Antes de iniciar el viaje también debemos realizar un repaso a nuestra documentación medico-sanitaria y no vendrá de más que nos informemos sobre la cobertura internacional que ofrece la póliza del seguro sanitario de carácter privado, en el caso de tenerlo contratado o desear hacerlo. Recuerden que 8 de cada 10 españoles que viajan a países tropicales no toman las medidas sanitarias oportunas antes de iniciar el viaje. No deje las vacunas para última hora.

No olvide llevar su tarjeta sanitaria sobre todo en los viajes nacionales. En viajes al extranjero, conviene informarse sobre si el país de destino tiene convenio con España para, en ese caso, llevarse también la tarjeta de la Seguridad Social. Si no tiene convenio hágase un seguro.

Cuidado con las diarreas, es fundamental evitar la deshidratación, bebiendo mucho agua, lleve un antidiarreico en su botiquín. Cuidado con la deshidratación en niños y personas de edad.

Los pies son una parte delicada del cuerpo, especialmente en verano. Para evitar las posibles afecciones dermatológicas que afectan a esta parte del cuerpo se recomienda tener cuidado con la higiene en las piscinas, mantener los pies secos después del baño y no caminar descalzo en piscinas, playas u otros lugares de riesgo.

El calzado muy cerrado o no transpirable aumenta la sudoración y la maceración persistente, facilitando infecciones bacterianas y fúngicas. Utilice calzado cómodo y transpirable en excursiones y en caminatas prolongadas para evitar rozaduras y ampollas.

Lleve un pequeño botiquín en su bolso de mano, que le aconseje su medico.

 

 

Publicado en La Rioja el 11 de Julio de 2017

Miguel Aizpún